Antes de encargar una plantilla a medida

Si tu proyecto necesita una matriz nueva, una variante de escala o el ajuste de puentes de unión sobre una serie del archivo, conviene aclarar primero la superficie, el uso previsto y el orden de aplicación. Estas son las vías directas para hacerlo.

Escríbenos con las medidas del paño

Cuéntanos si el estarcido va sobre muro, tela, madera o señalética, y qué ancho y alto debe cubrir la matriz. Con eso se define si conviene escalar una serie existente o cortar una plantilla nueva.

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Llámanos para revisar el encargo

Si prefieres explicar el proyecto por voz, marca al taller y describe el motivo, el nivel de detalle y el tipo de mylar que tienes en mente. Así se aclaran dudas sobre capas y puentes antes de cortar.

+51 1739978

Consulta por escrito en el taller

Para encargos que requieren varias matrices o pruebas de registro, deja el detalle por escrito. La dirección de contacto es la siguiente y sirve solo como referencia postal para el envío de muestras o guías impresas.

Lima, Jr. Valentina Franco # 34074

Antes de escribir, revisa las preguntas frecuentes: ahí se explican criterios de corte, micras de mylar y cómo se documenta el orden de aplicación con aerosoles o esponja.

Por qué el taller resuelve lo que otras opciones dejan a medias

Una plantilla comprada en serie rara vez coincide con la superficie real. Aquí el punto de partida no es un catálogo cerrado, sino la medida del muro, la tela o el panel que vas a intervenir, y desde ahí se decide el corte.

Escala antes que rediseño

Cuando una serie del archivo ya funciona, se ajusta la escala en lugar de volver a dibujar el motivo. La serie Botánica para muro interior, por ejemplo, se cortó en mylar de 190 micras y se escaló a 1.8 m de alto para cubrir paños amplios sin repetir la hoja. Eso ahorra pruebas y mantiene la proporción de las nervaduras.

Puentes de unión que aguantan el uso

El detalle que suele fallar en una plantilla barata son los puentes. En letras cerradas se trabaja con puentes de 5 mm, como en la señalética artesanal para taller textil cortada en mylar de 250 micras. En formatos grandes y motivos con líneas finas se baja a 4 mm, siempre midiendo cuánto peso necesita sostener cada isla de la matriz.

Orden de aplicación definido

No entregamos solo el corte: se indica qué capa va primero, cuál se resuelve con esponja y cuál con aerosol a baja presión. En el mural geométrico por capas sobre hormigón claro fueron tres plantillas superpuestas, con secado entre capas y marcas guía trazadas con tiza para no perder el registro.

Ficha técnica por matriz

Cada plantilla sale con su ficha: tipo de mylar, micras de espesor, número de capas, puentes de unión y orden de aplicación. Es la diferencia entre repetir un trabajo con criterio o improvisar cada vez que se pinta. También permite pedir una variante de escala sabiendo qué se está modificando.

Superficies que no perdonan

Tela cruda, madera sin sellar, hormigón poroso. Cada una absorbe distinto y obliga a ajustar pasadas y dilución. Por eso las pruebas de registro se hacen antes de comprometer el muro completo, y el tiempo de secado se controla en ambiente ventilado en lugar de asumirlo.

Lo que el taller puede resolver con tu plantilla

No todo encargo empieza desde cero. A veces basta con adaptar una matriz que ya existe en el archivo, otras veces la superficie obliga a replantear el corte completo. Aquí va lo que sí podemos ajustar y bajo qué condiciones.

Escalado de series existentes

Si una serie del archivo te sirve pero el muro es más alto o más ancho, se recalcula la escala sin redibujar el motivo. La serie Botánica para muro interior, por ejemplo, trabaja con medidas escaladas a 1.8 m de alto sobre mylar de 190 micras. El límite práctico lo marca el puente de unión: cuando el corte se estira demasiado, las nervaduras pierden rigidez y hay que reforzarlas.

Ajuste de puentes de unión

El grosor del puente cambia según lo que se va a pintar. En letras cerradas conviene un puente más ancho para que el interior de la O o la A no se desprenda; en trazos finos, un puente estrecho mantiene la lectura de la forma. La señalética artesanal para taller textil usa puentes de unión de 5 mm justamente por eso.

Orden de aplicación por capas

Cuando el diseño lleva más de una matriz, definimos el orden antes de cortar: qué capa va primero, cuál se aplica con esponja y cuál con aerosol. En el mural geométrico por capas sobre hormigón claro se trabajó con tres plantillas superpuestas cortadas en mylar de 190 micras, y ese orden quedó fijado desde la prueba de registro.

Elección de mylar según superficie

No es lo mismo estarcir sobre tela cruda que sobre hormigón rugoso. El micraje y el tipo de mylar se eligen según la textura, la absorción y la cantidad de pasadas previstas. Para series de uso repetido en taller preferimos espesores mayores; para detalles finos, un mylar más delgado da mejor filo en el borde.

Plantillas a medida desde cero

Si el motivo no existe en el archivo, se desarrolla una matriz nueva a partir de tu referencia: medidas, número de capas y uso previsto. Antes de cortar en definitiva se resuelve el registro y se define con qué se va a aplicar, aerosol o esponja, porque eso condiciona el corte.

Formatos de encargo que resuelve el taller

No todo encargo empieza de cero. A veces conviene partir de una serie del archivo y adaptarla; otras veces la superficie obliga a cortar una matriz nueva. Estos son los tres caminos habituales, con lo que cambia en cada uno: micras del mylar, puentes de unión, número de capas y orden de aplicación.

Si no sabes qué formato te conviene, cuéntanos la superficie, el uso previsto y si trabajas con aerosol o esponja. Con eso se define el camino y se te indica qué guía de transferencia descargar antes de empezar.

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